Yoga y la tercera edad

El yoga es simplemente una disciplina de movimiento que brinda al que lo practica, firmeza y flexibilidad en músculos, tendones y ligamentos, por medio de la oxigenación consciente.

Las personas de la tercera edad se ven beneficiadas en aspectos muy específicos debido precisamente a la aparición de cierta rigidez en los músculos y al practicar yoga les permite moverse con la misma agilidad de unos años atrás.

Yoga y la tercera edad

Algunas personas que asisten a clases de yoga llegan temerosas y lo primero que nos comentan es que han perdido esa movilidad y que no saben si podrán sentarse en el suelo, esto es un error ya que una persona de la tercera edad hace yoga sentado(a) en una silla cómodamente recargado y no importa si está en silla de ruedas, también puede trabajar respiraciones y movimientos de manos, ojos, cuello, piernas.

Una persona de la tercera edad hará lo que pueda y como pueda sin forzarse ni lastimarse, en realidad lo que verdaderamente importa es la voluntad de hacer algo y la disposición mental, que es un buen comienzo, ya que poco a poco la persona observará su mejoría en la forma de dormir o incluso en el humor, pero por sobre todas las cosas las personas de la tercera edad se ven motivadas al ver sus propios avances y progresos.

Indra Devi, una de las maestras mas reconocidas en el linaje del yoga, vivió muchos años en la India y luego en México como un ejemplo de vida; a la edad de 100 años aun enseñaba Yoga, se paraba de cabeza y comenzó una nueva aventura marchándose a Argentina a comenzar de nuevo una vida y abriendo una escuela de Yoga.

Las personas de la tercera edad están muy preocupadas por mejorar su salud; veamos ahora algunos ejemplos de enfermedades en los que el yoga tiene un efecto directo en la tercera edad.

Artritis

Son todas las variedades de inflamación de las articulaciones, que pueden ser agudas ó crónicas con hinchazón de las articulaciones, con dolores espontáneos ó coincidiendo con los movimientos.

La artritis es causada por un estado tóxico del cuerpo producido por el suministro insuficiente de oxígeno en la respiración por una dieta productora de ácidos y por la falta de ejercicio. Cuando se realizan posturas de yoga se estimulan y se fortalecen las articulaciones a través de los movimientos.

Una dieta adecuada y la práctica de los ejercicios son enormemente beneficiosas para todos los que padecen artritis.

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El objeto de las asanas o posturas es purificar el cuerpo y estimular el funcionamiento de las fuerzas curativas de la naturaleza. Con la práctica de algunas asanas se mejora el tono muscular y se reeduca el movimiento articular.

La meditación puede aliviar a los enfermos de artritis. Ser conciente de que se sufre de dolor y a partir de ahí aprender a relajarse, es la ayuda que puede ofrecer la meditación, para aliviar dolores y bajar la ansiedad.

Artrosis

La artrosis es un trastorno articular caracterizado por el desgaste del cartílago de las articulaciones, afecta especialmente columna, cadera, pies y manos sobre todo en mujeres de edad avanzada.

Las lesiones se producen cuando el organismo es incapaz de regenerar el cartílago desgastado, de manera que los huesos de la articulación afectada rozan entre ellos produciendo endurecimientos, espolones óseos, menor espacio entre los huesos de la articulación y quistes.

A medida que la enfermedad avanza, se generan daños crónicos en la articulación que se inflama inicialmente para terminar mostrando una hinchazón permanente como consecuencia de los líquidos acumulados.

Conviene evitar el frío, la humedad, presión y sobreesfuerzo articular.

Se prescindirá de la práctica de yoga durante los períodos de dolor. Las técnicas de pranayamas o respiraciones serán beneficiosas, se evitarán las asanas que impliquen esfuerzo en la articulación afectada ó serán especialmente vigiladas. Posturas como el saludo al sol y el gato entre otras son beneficiosas para músculos y articulaciones.

Osteoporosis

La osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia mecánica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y ancianos en general.

La osteoporosis no tiene un comienzo bien definido y, hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad acostumbraba a ser una fractura de la cadera, la muñeca o de los cuerpos vertebrales que originaban dolor o deformidad.

El mejor tratamiento de la osteoporosis es la prevención. Una ingesta adecuada de calcio y el ejercicio físico durante la adolescencia y la juventud, puede incrementar el pico de masa ósea, lo cual redunda en una reducción de la pérdida de hueso y en un menor riesgo de fractura en años posteriores.

El consumo adecuado de calcio y de vitaminas durante la madurez es esencial para la salud del hueso.

El Yoga con sus sesiones regulares contribuye como complemento físico indispensable. Su función es global por eso no se recomienda una postura determinada. El yoga mantiene su lugar como coayudante de las medidas médicas que correspondan. Como siempre la respiración y los pranayamas son de gran importancia.

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Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurológica, progresiva y crónica que deteriora paulatinamente la capacidad de movilidad física de las personas, induce a la progresiva pérdida de autonomía, al aislamiento social y, además, suscita reacciones emocionales asociadas.

Es una enfermedad muy frecuente que afecta a 2 de cada 1000 personas, y se desarrolla más a partir de los 50 años, de igual forma a hombres y mujeres.

La enfermedad de Parkinson tiene unos síntomas muy característicos: rigidez muscular, temblor de diferentes intensidades, hipocinesia, falta de movimientos, dificultades al andar, parece que se siguen a sí mismos, mala estabilidad al estar parado, parece que pendulan.

Al comenzar a andar tienen problemas, les cuesta empezar, si un movimiento no se termina tiene dificultades para reiniciarlo, o terminarlo. Cara de pez o máscara, por falta de expresión de los músculos de la cara. Lentitud de movimientos. Voz de tono bajo, y monótona.

Dificultad para escribir, para comer, o para movimientos finos. Deterioro intelectual, a veces. Estreñimiento. Depresión, ansiedad, atrofia muscular.

Para las personas afectadas de Parkinson, el yoga es de gran importancia para lograr una respiración correcta y eficaz, aumenta el volumen pulmonar, el control del soplo respiratorio y mejora la oxigenación de la sangre y el cerebro, mejorar su control voluntario muscular y tendinoso (se combate la acinesia), y mejora del equilibrio entre otras cualidades.

En general, tonifica el sistema muscular, controla el cardiovascular, disminuye el dolor, mejora el estado de salud global y aumentan las reservas de energía física.

Es importante mantener las articulaciones móviles; cabeza, tronco, brazos, piernas, manos, pies, dado que el trastorno radica en que por lo general se efectúan pocos movimientos y estos se van debilitando al no realizarlos por largo tiempo, en el programa hay que hacer hincapié en movimientos grandes y amplios permiten corregir la permanente posición flexionada y posibilitan una mayor libertad de movimiento.

Hace 2 años participamos en el Festival para la Tercera edad organizado en el Centro de la Amistad internacional, y ahí trabajamos e hicimos algunas ligeras practicas de Yoga con las asistentes, quienes reportaron que le había parecido mas fácil de lo que ellas mismas creían al inicio del taller.


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