¿Para qué sirve la vitamina K?

Las vitaminas son sustancias orgánicas esenciales para el organismo, que están presentes en pequeñas cantidades en los alimentos. Ellas participan de diversas funciones metabólicas que son controladas por las enzimas y las coenzimas.

Las vitaminas son indispensables en el funcionamiento del cuerpo, ya que participan en la forma de cofactores, participando de forma directa en muchos procesos y desempeñando un papel vital en el metabolismo celular.

El organismo humano, promueve la síntesis de algunas vitaminas, pero necesita adquirir la mayor parte a través de la alimentación y suplementación, siendo básicamente divididas en hidrosolubles y liposolubles. Entre las vitaminas liposolubles se encuentra la vitamina K que fue inicialmente descubierta por el investigador de Henrik Dam, en 1929, durante un estudio con pollos, observando la hemorragia como un signo característico de una dieta libre de grasas.

En esta investigación, Henrik Dam ha comprobado que el síntoma era aliviado por la ingesta de una sustancia soluble en grasa que denominó como vitamina K o vitamina de la coagulación. De esta forma, la vitamina K ha sido considerada como un factor anti-hemorrágico que podía restablecer la normalidad de las perturbaciones de la sangre en algunos tipos de animales. Sólo en 1939 esta vitamina fue aislada, pasando a conocerse también a su estructura química.

La vitamina K tiene varios beneficios para la salud, siendo fundamental para muchos procesos en el metabolismo, actuando en conjunto con otros tipos de nutrientes, entre ellos otras vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos, antioxidantes y bioflavonoides.

A pesar de que la deficiencia de vitamina K es una situación bastante rara en los adultos, muchas personas tienen síntomas y pueden desarrollar enfermedades con baja cantidad de esta vitamina, especialmente aquellas que ya están con un organismo debilitado en función de algún problema de salud.

El uso de ciertos medicamentos también pueden causar una deficiencia de vitamina K, tales como algunos tipos de antibióticos y también algunos medicamentos anticoagulantes. Los pacientes que usan estos tipos de medicamentos son normalmente orientados a utilizar suplementos ricos en vitamina K o la necesidad de aumentar la ingesta de alimentos que contengan esta vitamina.

Las personas con enfermedad celíaca (intolerancia al gluten) también son susceptibles a este problema, ya que la absorción de nutrientes es afectada en función del problema.

Los principales síntomas que indican una posible deficiencia de este nutriente son el aumento del sangrado menstrual, sangrado de las encías, hemorragias en la nariz, fragilidad de los vasos sanguíneos, presencia de hematomas en todo el cuerpo, sangrado en la orina, sangrado excesivo en las heridas, todos relacionados con la baja capacidad de coagulación de la sangre por el organismo.

La importancia del consumo adecuado de esta vitamina es enorme, evitando muchos de los síntomas y problemas de salud por su discapacidad y también traer diversos beneficios con su consumo de forma adecuada.

Así mismo, la vitamina K es esencial para la salud del recién nacido; por lo que es común que los pequeños reciban una inyección de vitamina K; ya que si presentan deficiencia, incluso su vida puede estar en riesgo.

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