Factores de coagulación dependientes de la vitamina K

Los factores de la coagulación son proteínas circulantes de la sangre, actuando como enzimas, pero que normalmente se encuentran inactivas. Todo el proceso desencadenado por estos factores de la coagulación depende de la activación de un factor para la activación del siguiente, por lo tanto, este proceso también se denomina cascada de la coagulación.

El objetivo final de todas las activaciones de los factores es la transformación del fibrinógeno en fibrina, con la formación de una red y la consolidación del plug plaquetario en un coágulo de carácter más duradero que el primero.

Los factores de la coagulación han sido llamados a través de la utilización de números romanos, los indicadores de la orden en que fueron descubiertos por la ciencia, siendo que no hay el factor VI, pues algún tiempo después del descubrimiento de este, se ha verificado que él en realidad se trataba del factor V activado.

La activación de estos factores de la coagulación puede producirse por dos vías, la intrínseca y la extrínseca, las cuales posteriormente se encuentran en la vía común.

La vía intrínseca, o sistema intrínseco de la coagulación es estimulado por el contacto entre la sangre y el colágeno subendotelial o un cuerpo extraño, es desencadenada por el contacto del factor XII con algo que no se corresponde con la pared de un vaso sanguíneo, por ejemplo, el colágeno, metal o vidrio, los cuales cuentan con una superficie cargada negativamente.

Tras el contacto, este factor se convierte en activo y es capaz de activar el factor XI; el factor XI activado activa el factor IX, que a su vez activa el factor VIII y este activa al factor X. A partir del factor X activado entra en la vía común. La precalicreína y el cininogenio de alto peso molecular también participan, esparciendo la coagulación.

Cuáles son los factores de coagulación dependientes de la vitamina K

La función clásica de la vitamina K es la actuación como coenzima durante la síntesis de la forma biológicamente activa de una serie de proteínas implicadas en la coagulación de la sangre y en el metabolismo óseo.

La vitamina K actúa como co-factor para la carboxilación específica de residuos de ácido glutámico para formar el ácido gama carboxiglutámico (Gla), un aminoácido presente en los factores de la coagulación (factores II, VII, IX y X) y que se presenta ligado al calcio, pudiendo, además, regular la disposición del elemento calcio en la matriz ósea como parte de la osteocalcina.

La osteocalcina (proteína del hueso) es una de las más frecuentes proteínas no colagenosas en la matriz extracelular del hueso, su dosificación en sangre constituye un importante marcador biológico de la actividad osteoblástica.

Hay evidencias de que la vitamina K es importante en el desarrollo temprano del esqueleto y en el mantenimiento del hueso maduro sano.

En cuanto a la coagulación de la sangre, se produce la transformación del fibrinógeno en fibrina insoluble con la interferencia de una enzima proteolítica (protrombina), que se origina de la protrombina (factor II), a través de factores dependientes de la vitamina K: la pro-convertina (factor VII), el factor anti-hemofílico B (factor IX) y el factor Stuart (factor X). La vitamina K influye, incluso, en la síntesis de proteínas presentes en el plasma, los riñones y tal vez otros tejidos.

La carboxilacción de la vitamina K se dedica, por lo tanto, a la homeostasis, el metabolismo óseo y el crecimiento celular. Estudios previos han demostrado efectos inhibidores sobre el crecimiento de varias cepas, provocadas por la vitamina K2 y la reducción del riesgo de eventos mutagénicos en la fase de proliferación celular rápida en fetos y recién nacidos.

Algunos estudios apuntan a hipovitaminosis K como responsable de la hemorragia retroplacentaria de abortos habituales.

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