Estrés postraumático

No cabe duda que en los tiempos que vivimos actualmente estamos rodeados de violencia y problemas sociales, tales como las guerras, terrorismo y hasta recortes masivos de empleados en las empresas.

Todas estas situaciones han hecho a muchos sufrir de síntomas relacionados con el estrés postraumático. Los expertos aseguran que ésta es una reacción normal ante un evento anormal. Sin embargo, cuando los síntomas duran más de seis semanas hay que buscar ayuda.

Estrés traumático

Normal hasta cierto punto

Según la doctora Magaly Mauer, psicóloga residente en Miami, el estrés postraumático es lo que todos estamos pasando ahora y que esperamos se resuelva en la mayoría de nosotros sin mayores consecuencias.

Los síntomas son similares a los del desorden de estrés postraumático pero en menor escala y se resuelven en un tiempo corto.

En el desorden de estrés postraumático los síntomas son más severos y no se resuelven sin tratamiento”, asegura Mauer quien cuenta con más de ocho años de experiencia en el área del estrés postraumático y es miembro de la Asociación Americana de Psicología, APA.

Síntomas del estrés postraumático

Según Mauer y la APA, es hasta cierto punto normal que después de eventos traumáticos, de guerra e incertidumbre como los que se viven en Estados Unidos, las personas presenten, por un periodo de más o menos seis semanas, alguno de los siguientes síntomas:

  • Tensión muscular
  • Dificultades para dormir (dormir menos o más)
  • Sueños, pesadillas recurrentes
  • Cambios en el apetito ya sea menos o más
  • Sentirse desganado, desmotivado, depresivo
  • Alejarse emocionalmente de los demás, sentirse “desconectado”
  • No poderse enfocar en el trabajo o actividades cotidianas
  • Irritabilidad, resentimiento, ansiedad, temor
  • Extremada protección o miedo por que algo pase a los seres queridos
  • Imágenes recurrentes del evento (flash back)
  • Llanto espontáneo, sentimientos de desesperación, falta de esperanza
Lee también:  Cómo evitar juzgar a los demás

Después de seis semanas busca ayuda

El problema surge cuando los individuos que experimentan estos síntomas no logran retomar el control de sus vidas después del trauma. “Si los síntomas duran más de seis semanas estamos hablando de un ajuste que no se ha hecho y por lo tanto es un desorden de estrés postraumático”, dice la doctora Mauer.

Según Mauer, la persona que sufre de estrés postraumático, además de experimentar los síntomas expuestos anteriormente, hace todo lo posible por evitar las cosas que le recuerdan el trauma: no sale, no ve televisión, no quiere estar en un edificio alto, etc.

En el caso de los niños, es normal que jueguen con temas violentos para tratar de aliviar el trauma. Sin embargo, es anormal que lo sigan haciendo después de las seis semanas.

En este caso hay que buscar ayuda profesional para que se evalúe el caso.

“Las personas que pueden hacer ese tipo de evaluación son los licenciados para trabajar en salud mental como los social workers [trabajadores sociales], psicólogos, psiquiatras, consejeros de salud mental y personas que tengan licencia para diagnosticar”, dice la psicóloga.

“No estamos hablando de una hipnoterapeuta que sabe hacer hipnosis pero no diagnosticar. Estamos hablando de una persona que sepa diagnosticar enfermedades de salud mental o un médico general”.

Según Mauer, este tipo de ayuda generalmente la cubren los seguros médicos.

Cómo curar el estrés postraumático

“Lamentablemente, mucha gente trata de automedicarse ante esos síntomas”, dice Mauer. “Otros usan drogas o alcohol. Los adolescentes muchas veces tienen comportamientos de alto riesgo como más actividad sexual, manejar más rápido, porque es una manera de tratar de sacarse esa ansiedad o malestar que tienen por dentro. Es importante reconocer estas cosas a tiempo para prevenirlas”.

Para combatir los síntomas mencionados, siempre y cuando no los tengas por más de seis semanas en cuyo caso debes buscar ayuda profesional, sigue las recomendaciones que te da la doctora Mauer:

Lee también:  ¿Qué es la anorexia y la bulimia? (Resumen)

Haz ejercicio físico

“Es una de las mejores formas de liberar la energía nerviosa que tenemos dentro y es lo primero que deberíamos pensar incluir en nuestras vidas o aumentar si ya lo estamos haciendo”, dice la experta. Camina, corta el césped, nada, ve al gimnasio, haz algo que disfrutes.

“El ejercicio genera unos neurotransmisores, unos agentes químicos en el cerebro que nos ayudan a sentirnos mejor, a aclarar nuestra mente y bajar de peso, ¿qué mejor que eso?”.

Come de forma saludable

Al llenarnos de alimentos sin valor alimenticio pero con mucho valor calórico como la comida chatarra (junk food), afectamos nuestro sistema inmunológico.

“Cuando estamos bajo estrés el sistema inmunológico también sufre y por lo tanto es importante tener en cuenta que estamos más susceptibles a pescar un catarro si no nos cuidamos bien”.

Descansa

Duerme lo suficiente.

Conversa con otros

Habla con tus amigo o familiares de lo que sientes y piensas.

Mantén una rutina de normalidad

Es importante tanto para los niños como para los adultos.

“Si antes íbamos al cine, debemos continuar yendo al cine. Si antes nos reuníamos con nuestros amigos, debemos seguir haciéndolo. En zonas de guerra como en Bosnia la gente se arriesgaba a ir al cine aún bajo fuego porque era algo normal”.

Mantén la calma delante de los niños y háblales

“Ellos son magníficos observadores pero muy malos intérpretes. Es importante responder a todas sus preguntas con la verdad, no engañarlos, no podemos decirles que no va a haber guerra pues ya estamos en guerra. Hay que decirles la verdad pero sin asustarlos”.

Vive tu presente

“Esto tan terrible que ha ocurrido nos da la oportunidad, tal vez por primera vez, de vivir el momento presente, no quiero decir vivir libertinaje, sino disfrutar del momento, decir: ‘Hoy tengo vida y puedo disfrutar de todo lo bueno que hay en ella en este momento’.

Proyectar el futuro de forma negativa también nos hará sentir mal”.


Deja un comentario


Nota: La información proporcionada en este sitio es sólo una guía de orientación y no reemplaza a la atención médica que pueda proporcionarle un especialista de salud.

contador de visitas