Diabetes y enfermedad cardiovascular

La diabetes es una enfermedad metabólica que se caracteriza por la elevación de los niveles normales de glucosa en sangre y está condicionada principalmente por una reducción en la secreción de insulina por unas células especiales del páncreas, y baja así la capacidad de metabolizar el azúcar que se produce dentro de nuestro organismo, así como la que se ingiere con los alimentos (hidratos de carbono).

Diabetes y enfermedad cardiovascular

Entre los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular diabetes mellitus está un factor principal que induce y precipita a las personas afectadas de esta enfermedad al sufrimiento de arteriosclerosis coronaria, cerebral, renal o a las arterias periféricas de los miembros inferiores llamada arteriopatía diabética y a las arterias de la retina con lo que se produce retinopatía diabética.

Diabetes mellitus

En los Estados Unidos se considera que hay una población de 16 millones a 20 millones de hombres y mujeres que sufren de diabetes mellitus no insulino dependientes, que es el tipo 2, de los cuales el 50 por ciento lo ignoran, y la razón es que en sus inicios la enfermedad no da síntomas o son muy eventuales.

Los síntomas se manifiestan cuando la enfermedad está desarrollada, la persona comienza a notar la triada de las “P”, que son: Polidipsia (mucha sed), Poliuria (frecuencia urinaria) y Polifagia (aumento del apetito).

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Además, comienza a notar reducción de peso a pesar de que su apetito es normal o bueno, y esto es muchas veces lo que lleva a consultar.

Complicación coronaria

Entre las complicaciones más frecuentes se encuentra las macrovasculares, que son aquellas que involucran la circulación coronaria, principalmente las cerebrales, la hipertensión arterial secundaria a la diabetes.

La enfermedad coronaria es cuatro veces más frecuente que en las personas no diabéticas. Y ésta puede presentarse en forma de un evento cardíaco como es un infarto agudo al miocardio, sin presagio sintomático previo y que puede presentarse en la fase de la resistencia a la insulina; es decir, en aquella en que no hay manifestaciones clínicas claras del problema metabólico.

Este tipo de evento coronario es de un mayor riesgo que en un paciente no diabético, tanto durante la evolución como en el período post infarto por las complicaciones mayores que puedan presentarse.

También, esta complicación puede presentarse de manera insidiosa en forma progresiva, principalmente en aquellos pacientes mal controlados en su hiperglicemia.

En estos casos pueden manifestarse los primeros síntomas con angina inestable o por una insuficiencia cardíaca congestiva.

En estos casos, la mortalidad es cuatro veces mayor que en los pacientes no diabéticos, consecuentemente, mayor tiempo de estancia hospitalaria y constituyen un alto riesgo en los casos de tratamiento invasivo.

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Tratamientos

Toda persona con antecedentes familiares directos y que esté arriba de los 40 años debe mantener vigilancia periódica en los niveles de su glucosa sanguínea o plasmática.

Recordemos que la diabetes mellitus es una enfermedad genética hereditaria de carácter recesivo no dominante.


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