Deficiencia de vitamina K

La vitamina K juega un papel importante en la síntesis de proteínas relacionadas con la coagulación de la sangre, razón por la cual una deficiencia puede llevar a un accidente vascular cerebral (AVC), entre otros problemas.

Cuando la sangre presenta deficiencia de vitamina K, hay más riesgos de hemorragias repentinas y hemorragias incontrolables en momentos inesperados, como en el dentista o algún tipo de cirugía más simple, lo que puede ser un problema especialmente en el largo plazo.

A continuación, te presentamos los principales síntomas asociados a una deficiencia de vitamina K:

1. Sangrado

Como hemos mencionado anteriormente, cuando se tiene deficiencia de vitamina K, nos volvemos más propensos a sufrir de una hemorragia. Por ejemplo, un pequeño corte al cocinar puede convertirse en un problema serio, pues será muy difícil detener el sangrado.

En este sentido, es importante comprobar los niveles de vitamina K. Ten en cuenta que, si vas al dentista o te sometes a alguna cirugía grande o pequeña, pueden aparecer complicaciones. Además,  no puedes olvidarte de la posibilidad de hemorragia interna, que puede ser invasiva.

Independientemente de la gravedad, estos pueden ser problemas muy relevantes para tu salud.

2. Aparición de hematomas

La manifestación más benigna de una hemorragia es un hematoma. Esto consiste en la acumulación de sangre como resultado de una hemorragia. Sin embargo, su aparición frecuente puede ser una ventaja en el sentido de que verás este síntoma como un aviso de la baja ingesta de vitamina K.

Hay personas que se quejan de que, frente a cualquier golpe, ven aparecer un hematoma en su cuerpo. Otras afirman que no entienden cómo pudieron aparecer estas marcas en su piel, ya que no se acuerdan de que algo haya sucedido, algo que pudiera haber causado el problema; sin embargo, los hematomas están allí.

Dado este síntoma, es aconsejable realizar un examen de sangre para medir los niveles de vitamina K en el organismo. Resolver una posible insuficiencia de vitamina K a tiempo permitirá que la condición y sus síntomas sean controlados más rápidamente.

3. El Síndrome Purpúrico, o Púrpura

Incluye la proliferación de manchas púrpuras o rojas en algunas zonas, debido a la acumulación de sangre en las mismas.

A diferencia de las lesiones, estas manchas no desaparecen. Lo más frecuente es que se produzca un problema en los tobillos, ya que es un lugar crítico en términos de circulación.

Si sufres de esta enfermedad, aunque es imposible deshacerse de las manchas que ya posees, con un mayor consumo de vitamina K evitarás que estas manchas sigan reproduciéndose. Sin embargo, debes tener en mente que son una indicación de que pueden convertirse en algo más serio o delicado.

4. Calcificación excesiva en las articulaciones

La vitamina K actúa como conductor, llevando la vitamina D a los lugares adecuados. Por lo tanto, cuando los niveles de vitamina K se encuentran bajos, la vitamina D se acumula en las áreas equivocadas, como las articulaciones y los cartílagos.

¿Qué significa esto? Que mucho calcio en estos lugares dificulta su movimiento, mientras que otras áreas se encuentran débiles por la falta de calcio necesario.

Si la deficiencia de vitamina K es muy fuerte, aparecerán dolores agudos y debilitamiento general del sistema óseo.

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