La diabetes es una enfermedad hormonal muy frecuente, que afecta la actividad del páncreas. Se caracteriza por un mal funcionamiento metabólico del cuerpo y se origina por la deficiente o ausente secreción de la sustancia corporal llamada insulina, lo que provoca una elevación en la cantidad de azúcar en la sangre.

Al igual que otras enfermedades, la diabetes también origina síntomas y lesiones que se presentan en la boca.
El paciente diabético no controlado puede manifestar una sensación de ardor y la tendencia a la resequedad en toda su boca, esto se debe a la disminución del flujo de saliva.
Una de las manifestaciones más frecuentes que se dan en pacientes controlados o no son las diferentes infecciones bucales originadas por la reducción de los mecanismos de defensa normales del organismo, lo que puede provocar lesiones destructivas para el tejido de soporte dentario, que darán como resultado una marcada movilidad dentaria y la pérdida posterior de las piezas afectadas.
También pueden aparecer las lesiones blanquecinas que se conocen como candidiasis bucal, que no es más que un hongo que nace también por la disminución de las defensas antes mencionadas.
Cuando el paciente diabético se disponga a visitar la clínica dental deberá mencionar su enfermedad y exteriorizar si se encuentra en control o no, de esta manera el odontólogo le podrá ayudar a prevenir o curar con mucha más agilidad las lesiones bucales.
La mejor recomendación es mantener un control periódico con su especialista y con su odontólogo, con el propósito de mantener una mejor salud bucal y general.

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