¿Cómo prevenir y combatir la gripe?

¿Sabes si tienes que vacunarse contra la gripe? ¿Qué pasa si no lo haces? ¿Existen otras opciones para combatirla? Se estima que cada año entre el 20 y el 50 por ciento de los estadounidenses se verán afectados por la influenza, una infección aguda del tracto respiratorio producida por un virus que algunos casos puede ser fatal.

Cómo prevenir y combatir la gripe

“La época en que hay más casos de influenza es aproximadamente entre noviembre y febrero, siendo enero y febrero los peores meses”, dice el doctor Guillermo López, especialista en medicina interna del South Florida Family Practice, en Miami. “Esto tiene que ver con la temperatura, se sabe que en invierno la influenza es más activa”.

Sus síntomas incluyen dolores de cabeza, escalofríos, tos seca, dolor en el cuerpo y fiebre, congestión nasal y dolor de garganta.

Pero aunque la mayoría de las personas que se contagian se recuperan en una semana, esta enfermedad es importante. Ocurre que, según los expertos, ésta podría abrirle el camino a una mortal neumonía.

“La neumonía es la complicación más peligrosa”, dice López. “Se estima que cada año mueren alrededor de 20 mil personas a causa de ésta”.

Según el National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID), los síntomas de las complicaciones aparecen justo cuando la persona comienza a sentirse mejor. Pero luego llegan la fiebre alta, escalofríos con temblores, dolor en el pecho con cada respiración y la tos que produce un esputo amarillento verdoso. Aunque la mayoría de las personas se recuperan de la neumonía con antibióticos, hay casos en que éstos no son suficientes.

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Prevenir la gripe

Desde que se identificó por primera vez el virus de la influenza, en la década de los 30, los científicos lo clasificaron en varios tipos: A, B, C.

El tipo A es el más predominante y el que se ha asociado con las epidemias más serias. El tipo B produce una influenza menos fuerte que la que ocasiona el tipo A aunque también puede llegar a ser epidemia y el tipo C, que nunca ha sido relacionado con brotes graves.

“La vacuna es lo único que trabaja para prevenir la influenza”, dice López. “Se trata de una enfermedad muy contagiosa”. Los virus que la producen se expanden de persona a persona, mediante la tos, los estornudos y entran al cuerpo por las membranas mucosas de los ojos y la boca.

Según los NIAID, el mayor riesgo de infección lo tienen las personas que viven o se mueven en lugares de gran población como las escuelas. Sin embargo, como el paciente no desarrolla los síntomas a partir del segundo o cuarto día de haber sido infectado, no se recomienda el aislamiento como método preventivo.

La vacuna se desarrolla cada año a base del mismo virus de la influenza pero inactivo. Esta se diseña dependiendo del tipo de virus que se piensa que va a llegar y se produce en huevos de gallina. Por esta razón, las personas alérgicas al huevo no deben ser vacunadas.

Quiénes deben vacunarse

El NIAID advierte que las personas que encajen en las siguientes categorías deben preguntar a su médico sobre la vacuna contra la influenza por estar en grupos considerados de alto riesgo:

  • Todas las personas 65 años de edad o mayores.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares crónicas, pulmonares o con trastornos metabólicos como la diabetes.
  • Personas con disfunción renal , anemia, inmunosupresión (causada por ejemplo por los medicamentos contra el sida) o asma.
  • Residentes en asilos de ancianos, enfermerías, centros de cuidados de la salud o enfermedades crónicas.
  • Niños y adolescentes (de seis meses a 18 años de edad) que estén en un tratamiento a largo plazo de aspirina y que estén en riesgo de desarrollar el síndrome de Reye después de una infección de influenza.
  • Niños de seis meses de edad o mayores que tengan trastornos respiratorios.
  • Mujeres que van a estar durante el segundo o tercer trimestre de embarazo durante la época de la influenza.
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Aparte de la vacuna, ¿hay otros tratamientos?

Según el NIAID, medicamentos como la rimantadina y amantadina se pueden usar para prevenir la influenza en niños (de un año en adelante) y adultos sanos, siempre y cuando se tomen por aproximadamente seis semanas durante la época de mayor incidencia de la influenza.

Recuerda que antes de tomar cualquier medicamento debes consultar con tu médico.

Cuando llega la gripe

Según los expertos, cuando la influenza toca la puerta sólo queda una cosa: Tomarlo con calma. El tratamiento generalmente consiste en descansar, permanecer en cama, tomar mucho líquido y medicamentos como aspirina o acetominofen para bajar la fiebre y reducir el dolor.


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