Causas del trastorno de agorafobia

La agorafobia es un trastorno psicológico que puede llegar a ser grave si no se trata con prontitud. Es un trastorno de ansiedad y las personas que sufren de tal afección están propensas a sentir sentimientos de pánico derivadas de situaciones imaginarias que obviamente su cerebro crea.

Todo ello tiene sus causas probables y varían dependiendo del individuo.

Causas del trastorno de agorafobia

Cuáles son las causas de la agorafobia

Si eres muy ansioso puedes generar agorafobia

Según los últimos estudios, el sexo femenino suele ser el más afectado por este trastorno. Esto se debe a que están generalmente sujetas en mayor grado a niveles de ansiedad más altos, los cuales pueden ser los causales para el comienzo de esta enfermedad.

Factores externos

Estos factores suelen estar vinculados con alguna situación que ocurrió durante la infancia o la adolescencia. Generalmente, situaciones muy lamentables como abandono o desprecio puede generar este trastorno de ansiedad, haciendo que la persona sienta un miedo exagerado a estar solo o no contar con alguien.

La herencia también influye

Se entiende que en la mayoría de los casos clínicos bien tratados sobre agorafobia, son los padres los que transmiten esta enfermedad a sus hijos. Sin embargo, sobre este punto hay aún discrepancia puesto que no ha habido ningún laboratorio clínico que comprueba que la ansiedad es transmisible.

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Estar expuestos a situaciones estresantes

Todo parece indicar que cuando una persona está expuesta a situaciones estresantes de manera constante desarrolla este trastorno. Esto, por supuesto, tiene una razón de ser. Al estar en dicha situación de ese tipo por tanto tiempo, empieza a generar sentimientos de impotencia poco a poco.

Causas aún sin respuesta

Algunos médicos quieren atribuirle su aparición a quizá un malfuncionamiento por parte de los neurotransmisores del cerebro. No obstante, esto es difícil de comprobar.

Las causas variarán siempre dependiendo del individuo y factores como exposición constante a situaciones de pánico que puedan afectarlo.

Quiénes pueden padecer de agorafobia

La agorafobia es una enfermedad definida por algunos psicólogos como no crónica si es tratado a tiempo.

El trastorno tiende a empeorar con el paso del tiempo, aislando consigo a jóvenes adultos,  y personas de edad media en su mayor parte.

Quiénes padecen agorafobia

Todas esas personas tienen algo en común: el miedo y el pánico. A continuación, quienes la padecen.

Personas de mediana edad

Se conoce que los más pacientes más afectados no son mayores de 50 años pero tampoco menores de 17.

El problema suele aparece a la edad de los 18 años cuando se haya sufrido una mala experiencia durante la adolescencia. Generalmente esta experiencia fue violenta.

Los individuos de 28 años son más comunes, caso contrario el de los niños y jóvenes pubertos.

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Aquí un gráfico con las edades más frecuentes de consulta sobre este trastorno:

Quiénes padecen agorafobia, edades

Personas ansiosas

La ansiedad es necesaria dentro de nuestro repertorio de sensaciones negativas en nuestras vidas. Una gran dosis de esta te puede llevar a ser agorafóbico.

La gran mayoría de los pacientes con este trastorno presentaron indicios de ansiedad continua antes de convertirse en lo que son ahora. Sentir ansiedad en colas, trenes, y lugares muy concurridos regularmente perjudica.

Personas negativas

¿Conoces alguno con constantes pensamientos negativos? Todos conocemos a alguien que piensa que todo irá mal no importa si las cosas parecen estar a nuestro favor. Los pensamientos negativos son entes que producen miedos, temores, psicosis y estos, aunque sea difícil de creer evolucionan.

Los agorafóbicos casi nunca ven el lado positivo de las cosas.

Personas con pensamientos irracionales

Dichas personas se caracterizan por, coloquialmente hablando, exagerar cada una de sus experiencias y exaltar el lado negativo de ellas en sobremanera.

Un ejemplo claro es sentir taquicardia y pensar que se trata de un infarto o ver borroso por alguna razón y creer que se sufre de glaucoma. Dicha manera de pensar produce efectos fisiológicos engañosos en un principio.


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