Sindrome del edificio enfermo

El sindrome del edificio enfermo (Sick Building Syndrome, en inglés) es el conjunto de síntomas que genera un inmueble o propiedad sobre las personas que la habitan o trabajan en él.

Aunque se desconocen los orígenes concretos que lo genera, básicamente se atribuye a la contaminación del aire que puede estar circulando en su interior.

En un comienzo, no se trata de una dificultad severa o grave que vaya más allá de un malestar temporal que disminuye la capacidad de las vías aéreas de las personas, pero en casos extremos puede inclusive llegar a agravar alguna patología.

El sindrome del edificio enfermo aparece especialmente en las edificaciones herméticas que cuentan con sistemas centralizados de ventilación, sistemas de ventanas que no se pueden abrir, suelos enmoquetado, por darles un ejemplo.

En este tipo de instalaciones, por ejemplo un bloque de oficinas, el aire recircula de forma constante por medio de los conductos cargándose de partículas perjudiciales para la salud y el bienestar.

No obstante, el sindrome del edificio enfermo no es una dificultad exclusiva de los edificios cerrados a cal y canto. A su vez, se han dado casos en otros inmuebles con buena ventilación.

En términos usuales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula o evalúa que aproximadamente el 30 por ciento de las construcciones modernas que nos rodean pueden generar este síndrome en sus ocupantes, visitantes o también en las personas que lo habitan o trabajan en él.

Definición

Según la Organización Mundial de la Salud – OMS (1982), el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) es un conjunto de padecimientos como causa por la contaminación del aire interior en los espacios cerrados, básicamente oficinas.

Así, el origen del Síndrome del Edificio Enfermo, los ocupantes de ciertos edificios suelen presentar, durante el trabajo, una mayor incidencia de enfermedades que la que sería natural esperar y de las que el edificio, y más resumidamente sus condiciones ambientales, son lo que lo origina.

Causas y consecuencias

  • Prácticamente las edificaciones siempre poseen un sistema de ventilación forzada que habitualmente es común a todo el edificio o a amplios sectores y hay recirculación parcial del aire.
  • Ciertos edificios poseen la ubicación de las tomas de renovación de aire en lugares inconvenientes mientras que otros utilizan intercambiadores de calor que trasladan los contaminantes desde el aire de retorno al aire de suministro.
  • Con habitualidad son de construcción ligera y muy poco costosa.
  • Las superficies interiores se encuentran en su gran parte tapadas con material textil, incluyendo así a las paredes, suelos y otros elementos de diseño interior, lo cual favorece una alta relación entre superficie interior y volumen.
  • Practican el ahorro energético y se conservan comparativamente calientes con un ambiente térmico homogéneo.
  • Se particularizan por ser edificios muy herméticos en los que, por ejemplo, las ventanas no se pueden abrir.
  • irritaciones en los ojos, nariz y garganta.
  • Sensación de sequedad en membranas mucosas y piel.
  • Ronquera
  • Respiración dificultosa.
  • Eritemas, los cuales son Erupciones cutáneas.
  • picazón.
  • Hipersensibilidades que no son específicas.
  • Náuseas, mareos y vértigos.
  • Fuerte dolor de cabeza.
  • Fatiga mental.
  • Alta incidencia a las infecciones respiratorias y resfriados

Síntomas del sindrome del edificio enfermo

Las molestias más habituales originadas principalmente por los edificios enfermos tienen que ver con las vías respiratorias, pero el catálogo de síntomas es muy variado y extenso.

De hecho, no es extraño sufrir de varios de estos a la vez. Las manifestaciones más habituales para el sindrome del edificio enfermo son:

  • Síntomas nasales:como irritación en la nariz, abundante mucosidad, sequedad nasal, leve congestión, trastorno del olfato o tos constante.
  • Molestias oculares:en este caso, los síntomas pueden ser la irritación, cansancio, escozor y enrojecimiento o picazón ocular.
  • Dolores de garganta:del mismo modo, en ocasiones causa irritación, sequedad, ronquera, inflamación o enrojecimiento o picazón de la garganta.
  • Alteraciones cutáneas:de nuevo, la irritación y las molestias en la piel pueden ser resultado del sindrome del edificio enfermo.
  • Otras manifestacionespueden ser dolores de cabeza, náuseas, vértigos, fatiga mental o pesadez o adormecimiento, problemas para concentrarse y alergias.
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